¡Bienvenido a Comprar Flash!

Has llegado a una web especializada en un elemento fotográfico con tantas posibilidades y variantes como el flash. Si estás pensando en comprar tu primera unidad externa o en mejorar las prestaciones de alguna que ya tengas, habrás visto que la oferta en cuanto a modelos y marcas es muy amplia. Por eso, aportamos extensos análisis, comparativas y valoraciones para orientarte en tu decisión.

No es fácil escoger un flash, de hecho, es más complejo que un objetivo, donde partes con una valiosa referencia como es la distancia focal que deseas abarcar con tu compra. Al igual que para seleccionar una lente, debes tener claras tus prioridades y, en ese sentido, el presupuesto del que dispones es un buen punto de partida. Ten en cuenta que, si bien, precisarás de varios objetivos para cubrir distintas necesidades, un buen flash lo podrás utilizar en cualquier situación y eso lo convierte en una inversión mucho más económica.

Los 5 flashes más vendidos

Yongnuo
YN685
Yongnuo YN685 Speedlite
60
M / TTL / Multi
90° / 360°
20-200 mm
4,5 estrellas
Neewer
NW565EX
Neewer NW565EX Speedlite
58
M / TTL / Multi
90° / 180°
18-180 mm
4 estrellas
Yongnuo
YN600EX-RT II
Yongnuo YN600EX-RT II Speedlite
60
M / TTL / Multi
90° / 360°
20-200 mm
4,5 estrellas
Neewer
VK750 II
Neewer VK750 II Speedlite
58
M / TTL / Multi
90° / 270°
18-180 mm
4 estrellas
Godox
V860II
Godox V860II
60
M / TTL / Multi
90° / 360°
20-200 mm
5 estrellas

 

¿Por qué es tan útil un flash externo?

Los flashes que vienen incorporados en las cámaras tienen muchos inconvenientes, al no permitir modificar la dirección de la luz y disponer de una potencia limitada, que apenas alcanza unos pocos metros. Además, puedes encontrarte con problemas de ojos rojos, algo bastante tedioso de corregir con programas de edición, aparte de ser un proceso poco natural. Asimismo, dan una luz muy dura y suelen ser bruscos y ruidosos al activarse. Al estar tan cerca del cuerpo de la cámara, si tienes un parasol en tu objetivo, probablemente deberás quitarlo cada vez que quieras lanzar un destello, para que no aparezca una sombra en la parte inferior de tu toma.

La luz es un elemento fundamental dentro de la fotografía y su estudio previo es una buena pauta a considerar antes de comenzar un reportaje. No hay duda de que una foto luminosa es un factor clave y siempre vende más, seas profesional o amateur. Manejar un flash no es sencillo, eso es cierto, pero su dominio te dará un gran salto de calidad. Te ayuda a llegar allí donde tu objetivo no alcanza, sin tener que recurrir a sensibilidades ISO excesivas, que acaban añadiendo mucho grano y restando nitidez.

Un dispositivo externo te permitirá iluminar venciendo a la oscuridad, lo cual, siempre es un reto muy atractivo. En una escena nocturna, si abres el diafragma al máximo y disparas acercándote al límite de la velocidad de obturación del estabilizador de imagen de tu objetivo, con el destello adecuado puedes conseguir unos excelentes resultados, porque el flash no sólo no acaba con la calidez del momento, sino que rellena sombras y proporciona una nitidez que, de otra forma, sería muy complicada de obtener.

Todas las unidades ofrecen distintos modos de configuración para regular el destello y ayudan a reducir las dominantes de color -algunas muy difíciles de corregir-, puesto que su luz es blanca, con una mayor o menor precisión, dependiendo de la calidad de cada modelo. Otra de las opciones estrella es que, en aquellos que tienen cabezal móvil, puedes apuntar éste hacia techo y paredes, emitiendo un destello indirecto sobre el sujeto, que te dará una fantástica y suavizada luminosidad.

Canon Speedlite 430EX III-RT

¿Qué hay que tener en cuenta antes de comprar un flash?

Depende del tipo de fotografía que quieras hacer y no hay que pensar sólo a corto plazo, pues tu compra no será rentable si se queda pequeña en poco tiempo. A partir de las características que tiene un flash, podrás decidirte prestando atención a aquellas que sean realmente importantes para ti:

  • Marca: optar por un flash de la misma marca que tu cámara suele ser una apuesta segura, especialmente, si se trata de Canon y Nikon. Sin embargo, en algunas ocasiones lo ideal es acudir a productos más económicos de fabricantes como Metz, Yongnuo o Neewer. Depende de tu presupuesto y de tus expectativas.
  • Número de guía: define la potencia de la unidad y se calcula multiplicando la distancia en metros del sujeto, por la apertura de diafragma, a un ISO 100. Los interiores no requieren mucha capacidad pero, en exteriores, como puede ser un evento llevado a cabo por la noche, la cosa cambia. Los fabricantes suelen inflar este dato, ya que es una cifra que vende. Además, si el modelo trae un cabezal zoom, lo más habitual es que el número reflejado se corresponda con la mayor posición de éste.
  • Modos de configuración: todos los flashes cuentan con diferentes controles a la hora de establecer la luminosidad. El más popular es el TTL y es conveniente que cuentes con él si te estás iniciando en este campo. Esta configuración te facilita el trabajo, pues es el exposímetro de la cámara el que mide y transmite al flash la información necesaria para una correcta exposición. La opción debes tenerla también en tu cámara y suele dar buenos resultados, aunque a veces te puede jugar malas pasadas. De todas formas, es la manera más sencilla de comenzar y algunas unidades incorporan un interesante ajuste para aumentar o disminuir, en fracciones, la intensidad de la medición TTL. La manera más avanzada de regular la iluminación está en el modo manual, lógicamente más complicado, pero con muchas más posibilidades al ser tú el que eliges los valores para que la instantánea sea perfecta.
  • Comunicación inalámbrica: en la fotografía strobist y de estudio se sincronizan diversas unidades -acompañadas por difusores o paraguas-, mediante la configuración de esclavo y maestro (tienen que permitir esta posibilidad), siendo este último capaz de activar simultáneamente varios dispositivos esclavos. La conexión puede ser por cable, inalámbrica óptica o por radiofrecuencia, que es más avanzada, al no necesitar contacto visual entre maestro y esclavo.
  • Cabezal rotatorio: como mínimo, la antorcha debería poder bascular en sentido vertical y si permite los movimientos horizontales, mucho mejor. Por ejemplo, en un retrato puedes tener un gran resultado si apuntas el cabezal hacia el techo, porque la persona fotografiada tendrá una agradable iluminación cenital. Con ello te evitas la luz dura y las poco estéticas sombras del destello directo. Simplemente, todo es más natural y, precisamente, la clave del uso del flash está en que se note lo menos posible. Por otra parte, para tal fin, los cabezales suelen integrar un difusor tipo pestaña y un reflector blanco.
  • Cabezal zoom: te proporciona un ángulo de destello, conforme a la distancia focal a la que estés trabajando. Si ésta disminuye, el ángulo será más amplio y viceversa. De este modo, se aprovecha más la luz, de acuerdo con la escena sobre la que estés trabajando. Así regulas el área iluminada, con un ajuste que puede funcionar en automático y/o en manual.
  • Tiempo de reciclado: es el intervalo en segundos que tarda la unidad en activarse entre una descarga y otra. La relevancia que esto pueda tener para ti, depende de si marcas tú los tiempos o no. Es decir, si estás realizando un reportaje social, como una boda o comunión, los acontecimientos se suceden sin tu intervención y un óptimo reciclaje es vital. Deberás disparar velozmente y precisarás que el flash se cargue cuanto antes, para no perder una toma muy preciada que no se va a volver a repetir. En este proceso, igualmente, influye la carga de la batería o de las pilas que, a su vez, rendirán según el número de destellos y la intensidad empleada para las mismos. Utiliza siempre alcalinas y, si puede ser, que sean recargables, pues dan un gran rendimiento.
  • Velocidad de sincronización: es la máxima velocidad de obturación a la que podrás sincronizar cámara y flash. Si este último sincroniza a alta velocidad (1/8.000) -y la cámara lo permite-, podremos rellenar las sombras en días soleados. Las unidades sin HSS suelen estar limitadas a 1/250 y son exclusivamente válidas para aportar iluminación en reportajes nocturnos e interiores. En caso de disparar a una velocidad fuera del rango tolerado aparecería en la instantánea una banda negra, ya que al flash no le habría dado tiempo a terminar antes del cierre de la segunda cortinilla del obturador.
  • Conexión: puedes enlazar el dispositivo directamente sobre tu cámara en la zapata de la misma, mediante un cable o con activación remota -por infrarrojos o radiocontrol-, para fotos con varias unidades. Comprueba que sea compatible con tu equipo, es decir, si quieres adquirir un Metz y tienes una cámara Canon, asegúrate de que el modelo disponga de la zapata específica para esta marca y no otra.
  • Tipología: aparte de los flashes de zapata y de estudio, existen los anulares, que bordean el objetivo y están destinados para fotografía macro. En esta modalidad estamos muy cerca del sujeto y requiere una gran precisión, junto a una iluminación uniforme. Además, hay que cerrar el diafragma al máximo, para aumentar la profundidad de campo. Esto disminuye la luminosidad de la toma y el aporte de luz juega un papel importante.